Cargadores

La elección del cargador de un móvil o cualquier equipo electrónico necesita de algunos conocimientos previos. Estos tienen que ver con la durabilidad y seguridad del propio dispositivo, así como de tu equipo preferido. Veremos una guía completa para la mejor elección.

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Elegir el cargador

Un cargador consiste en un cable y un adaptador de CA. Todos los cables USB 2.0 suministran la misma corriente, 500 mA. Los cables USB 3.0 pueden entregar 900 mA. La diferencia entre dos cargadores proviene del adaptador de CA, específicamente su potencia de carga, expresada en vatios (W).

Esta energía es el producto del voltaje (V) y la corriente (A). Los adaptadores para pequeños aparatos electrónicos tienen un voltaje de 5 o 5,25 V. Lo que los distingue es su corriente, que varía la velocidad de carga. Si necesitas comprar un adaptador, ten en cuenta que hay muchos modelos peligrosos.

¿Qeé es la carga rápida?

Muchos teléfonos inteligentes ofrecen ahora una carga rápida, una característica que promete recargarlos en tiempo récord. Dado que la carga de una batería no es lineal, la carga rápida permite que la primera mitad de la batería se cargue mucho más rápido que la segunda. La idea es obtener la máxima autonomía después de 15 o 30 minutos de carga, para descartar fallos en seco.

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Para aprovechar esto, el smartphone y el cargador deben ser compatibles. Concretamente, cuanto más potente es el cargador, más rápida es la carga. Los fabricantes ofrecen diferentes tecnologías, a veces jugando con la intensidad, a veces con el voltaje. Nuestras observaciones de laboratorio nos han permitido comparar el rendimiento de estas tecnologías de carga rápida.

Riesgos del mal uso del cargador

No hay riesgo de dañar la batería, al menos si se utiliza un cargador de buena calidad que cumpla con las normas europeas (Directiva de Baja Tensión 2014/35/UE, Directiva de Compatibilidad Electromagnética 2014/30/UE y EN60950-1, sustituida en diciembre de 2020 por EN62368-1).

Los cargadores que se entregan con nuestros dispositivos son, en efecto, «inteligentes»: son capaces de detectar cualquier incompatibilidad de voltaje y luego adaptar la potencia que entregan. Carga tu smartphone con el cargador de tu tableta sin miedo.

Pero cargar una tableta con un cargador de teléfono inteligente puede llevar tiempo. Demasiado para la teoría. En la práctica, lo mejor es utilizar sólo el cargador que viene con el dispositivo, u otro modelo de la misma marca, que proporcione la corriente adecuada (voltaje, corriente).

Ten en cuenta que no todos los cargadores son compatibles con todos los dispositivos (joystick, altavoz Bluetooth) porque cada uno requiere su propia alimentación eléctrica. También aconsejamos encarecidamente que no se utilicen cargadores de gama baja de origen dudoso.

El cargador ipad no carga los teléfonos inteligentes

Los puertos USB 1.1 y USB 2.0 de un ordenador suministran una corriente de 500 mA (hasta 900 mA para los puertos USB 3.0). Es una cantidad pequeña, por lo que lleva mucho tiempo cargar un dispositivo cuando se conecta de esta manera. Es incluso demasiado poco para cargar algunos dispositivos que requieren mucha energía, como un gran panel táctil, por ejemplo.

Cargar toda la noche

Los bomberos, que han identificado los cargadores como una fuente potencial de fuego doméstico, aconsejan no hacerlo. Especialmente porque un cargador siempre consume un poco de electricidad cuando se enchufa a la red. Además, si el dispositivo permanece conectado, el cargador cargará cíclicamente la batería que apenas se ha descargado, lo que dará lugar a micro ciclos de carga innecesarios. Cuando la carga esté completa, es mejor desenchufar el adaptador de la toma de corriente.

¿Cargar batería totalmente descargada?

Algunos fabricantes recomiendan que cargue completamente la batería de su nuevo dispositivo antes de usarlo, y a veces incluso que espere a que la batería se descargue completamente antes de recargarla. Se trata de advertencias heredadas de baterías que están sujetas a un fenómeno conocido como «efecto memoria», que disminuye el rendimiento cuando la batería no está completamente cargada antes de ser utilizada y luego recargada.

Las tecnologías de Ni-Cd y Ni-MH son las más afectadas. Las baterías de litio (Li-ion), que se encuentran más comúnmente en los teléfonos inteligentes, tabletas táctiles o cámaras, no lo son, o lo son muy débilmente. Recargar la batería sin esperar a que se descargue completamente no es por lo tanto muy grave. De hecho, es aconsejable utilizar varias recargas cortas en lugar de ciclos de carga completos.